Vive una experiencia auténtica mientras degustas diferentes delicias locales en las pequeñas tiendas escondidas en lo que antaño fue el barrio de pescadores, a solo unos pasos del mar. Con la calidad y la autenticidad como ingredientes clave de esta experiencia, disfrutarás de un recorrido único que serpentea por calles estrechas y encantadoras, parques históricos y jardines urbanos, y distritos engalanados con flores.
Estaremos encantados de guiarte a través de los diversos alimentos que probarás. El queso de leche cruda de Cerdeña, el vino natural, los embutidos preparados según las tradiciones locales, el verdadero sabor del pan y el helado de frutas deleitarán tus sentidos con su gusto único y especial.
Nuestro objetivo será que te sientas como si estuvieras pasando el rato con amigos, mientras te contamos las historias detrás de esta antigua ciudad perfumada por la fragancia del mar y de su comida genuina y sencilla.
La degustación no incluye alternativas vegetarianas, veganas o de marisco.
Una joya verde engastada entre los históricos barrios de Castello y Villanova. Antaño una cantera para la extracción de bloques de piedra caliza, el paseo por este parque permite conocer especies vegetales de considerable interés, como un olivo centenario, un espléndido algarrobo, encinas, esencias de la flora sarda, y en este lugar sorprende la abundancia de arbustos de alcaparra que crecen a lo largo de la cresta caliza que bordea el parque. Cada árbol y planta cuenta historias que forman parte de un patrimonio etnológico y naturalista de gran impacto experiencial. En este lugar se pueden admirar las obras del gran artista sardo Pinuccio Sciola: las famosas piedras sonoras. Esculturas en basalto y piedra caliza que narran la profunda conexión del artista con el alma natural de una isla ancestral. Los "Jardines bajo las murallas" son un lugar maravilloso para aprender sobre la historia de la ciudad rodeado de naturaleza.